Era imposible de evitar.
Creo que desde un principio sabíamos que íbamos a matarnos.
El universo dentro de tus ojos me decía que debía hacerlo, la naturaleza,por su parte hacia lo imposible por impedirlo.
Importó?
Claro que no...
El momento exacto de la locura fue cuando el abismo se abrió.
Y yo caí en el...
Nuestros cuerpos temblaban, tanto que las vibraciones no dejaban ver donde terminaba uno y comenzaba el otro.
Tu rostro sudado, tus uñas clavadas a mi espalda, y un compás marcado por gemidos.
Me agarraste fuerte,sabiendo que te ibas y querías arrastrarme con vos.
Y yo me deje llevar...
Ahora nuestros cuerpos yacen sin vida uno junto al otro.
Muertos?
No...sin la vida que solían conocer...